Categoría: Lamberto Perez
3 Septiembre 2007
|
|
|
A propósito de las últimas `importantes preocupaciones´ por el Lago Lanalhue que `repentinamente´ le ha surgido a algún político, es bueno recordar todo el camino que han recorrido muchos ciudadanos que de manera desinteresada y a veces onerosa para ellos vienen realizando para salvar el Lago Lanalhue.
Por lo que informa Lanalhue Noticias, parece que se está produciendo un mayor interés por el lago Lanalhue, ya que el conocimiento de su situación actual está llegando al Parlamento en Valparaíso (Leer acá...). Ojalá que las gestiones de fiscalización parlamentaria ante la CONAMA deriven en aportes concretos del Estado o del Gobierno en este caso, para que por lo menos se empiecen a realizar los estudios científicos que se requieren para dejarlo habilitado para el próximo verano y no se nos muera tempranamente.
Ya llevamos tres o cuatro años de buenas intenciones. La acción más concreta que hemos visto fue de los cañetinos que liderados por el concejal Jorge Andrés Maldonado, ubicaron sendas gigantografías en la entrada de Cañete y en la villa de Licahue en Contulmo, llamando a proteger a los cisnes de cuellos negro que arribaron de Valdivia.
Otras acciones concretas han sido los diversos seminarios locales, la acción del EULA y SAG local, y entre otros aportes, aquellas gestiones que terminaron con la firma de los convenios de Cañete y Contulmo con el CENMA. Después tenemos las peticiones de financiamiento que han formulado ambas Municipalidades a la Gobernación y al Gobierno Regional.
A nuestro modo de ver, y debo insistir, es el Estado, es decir el Gobierno, quien debe financiar las acciones mínimas que se requieren para salvar este lago que es patrimonio de todos los chilenos y permite a esas dos comunas desarrollar su turismo de verano.
Está claro que no es una responsabilidad que se le debe asignar a la empresa privada. A los privados en general, sólo se les puede pedir donaciones y ellos dirán si voluntariamente desean entregar recursos para llevar estar tareas adelante. Pero ese es un camino mucho más difícil. Tan difícil como va a ser determinar en el futuro quien es el responsable de que esté creciendo en exceso el luchecillo en sus aguas, y con ello se esté acelerando la muerte del lago.
Como el romanticismo es una cosa etérea, que tiene que ver más con el paisaje que es uno de los patrimonios de estas dos comunas, y viendo que muchos lectores desearían ver propuestas más concretas, le informaré que hace un año, el 19 de Agosto de 2006, presenté al Presidente de CELCO una propuesta tendiente a apoyar un proyecto medioambiental para la preservación del lago Lanalhue y sus cisnes de cuello negro, que llegaron del Río Cruces de Valdivia. La idea era que esa importante empresa contribuyera al financiamiento de una alternativa donde la inversión social generara una retroalimentación económica permanente en beneficio de estas comunas. Se trató de una iniciativa privada tendiente a romper la inercia de la burocracia oficial.
Nuestro proyecto consideraba realizar los estudios científicos a que hemos aludido anteriormente, donde se consideran soluciones y propuestas permanentes para los municipios involucrados. También contemplaba dos propuestas adicionales que podrían romper el esquema de la simple donación para esos estudios: La primera, era crear actividades productivas que llegaran a autofinanciar los gastos de mantención del lago y la segunda, poner en marcha el Laboratorio de Contulmo, que podría prestar diversos servicios importantes al medio ambiente, a la agricultura, silvicultura, al estudio y control permanente de las aguas del lago, y especialmente a la formación de una juventud científica desde donde pudieran salir los futuros profesionales encargados de proteger el patrimonio natural de Contulmo y de las comunas adyacentes. Estas acciones significaban a la vez activar el empleo en el lugar y se convertían en un gran incentivo para fomentar la creatividad de los lugareños con actividades complementarias ligadas al proyecto.
Si bien es cierto que estas ideas entusiasmaron al Presidente de Celco, me expresó que previamente debía ser estudiado por su Gerencia respectiva. Lamentablemente la respuesta llegó en términos negativos y no por falta de voluntad, sino que porque CELCO estaba abocada a solucionar los problemas que tenía en la zona sur. Al respecto, el 4 de septiembre de 2006 recibimos la siguiente respuesta:
|
“Estimado señor Pérez:
En relación a la carta que usted le enviara al Sr. Alberto Etchegaray, en donde nos plantea una propuesta de trabajo para los cisnes de cuello negro del Lago Lanalhue, en función de un acuerdo entre la Ilustre Municipalidad de Contulmo y el CENMA, le informo que nuestra compañía no está en condiciones de participar en el desarrollo de este programa”. Actualmente estamos centrados en actividades que estamos realizando en el sector de Río Cruces, asumiendo de este modo prioridades que nos obligan a concentrar nuestros esfuerzos en estas materias,”
Sin otro particular, saluda atentamente,
ANDRES CAMAÑO M.
Gerente Corporativo de Medio Ambiente
Celulosa Arauco y Constitución S.A.”
|
Como puede verse, la tentativa de lograr el apoyo de la empresa privada la hicimos en su debida oportunidad y creo interesante compartirla ahora con ustedes, porque la situación actual del lago no acepta amerita esperando soluciones celestiales.
Por eso hemos insistido que es el Gobierno quien debe involucrarse directamente en la preservación del lago Lanalhue, es quien debe asumir esa responsabilidad pública, si es que no quiere ver complicada la economía de estas dos comunas araucanas y que los índices de pobreza de la provincia sigan aumentando.
Recordemos que el CENMA pertenece en un 50% al gobierno de Chile y en un 50% al gobierno japonés. Por lo tanto, las decisiones que el gobierno adopte para que sea el organismo técnico que realice los estudios científicos del Lanalhue es una decisión que ya debiera haber sido aceptada por el Gobierno Regional ya que se trata de un organismo del más alto nivel en la especialidad del medio ambiente, y está supervigilado por la Contraloría General de la República.
El alcalde de Contulmo me ha señalado que hace algunos meses solicitó oficialmente al Gobierno Regional su apoyo financiero para que el CENMA empiece su labor. Pero también me informa que la respuesta oficial a estos requerimientos comunales no fue positiva. De las gestiones que ha realizado en el mismo sentido la Municipalidad de Cañete, no hemos tenido noticias.
Es una lástima que frente a una inversión tan importante para la provincia de Arauco y especialmente para las pujantes comunas de Contulmo y Cañete, que en sus montos resulta francamente insignificante comparado con el enorme financiamiento que está entregando al Transantiago en la capital, el Gobierno no atienda estas demandas tan justas y necesarias, y que en definitiva en nuestra región y en nuestra provincia nos enredamos en proyectos, planes, buenas intenciones y disculpas, para que al final no avancemos en ningún sentido.
El lago Lanalhue, nuestro Lago de los Cisnes, mientras tanto, deberá seguir igual que hace tres o cuatro años atrás, muriendo cada día, y sus 2.000 cisnes de cuello deberán seguir viviendo en sus aguas sin poder reproducirse, porque tampoco nadie hace nada en concreto por ellos.
|
servido por lanalhue
sin comentarios
compártelo
3 Septiembre 2007
|
|
|
El lago Lanalhue, además de constituir un valioso patrimonio natural de los araucanos y base económica de las comunas de Cañete y Contulmo, es un bien público que pertenece a todos los chilenos.
Esa última circunstancia determina la responsabilidad que tiene el Estado respecto de su cuidado y preservación, especialmente ahora que aumentan las dudas sobre su futuro ecológico.
En este sentido es el actual gobierno quien debe hacerse cargo de los estudios y acciones que permitirían conservarlo vivo para uso y disfrute de la generación actual y de las próximas generaciones de chilenos.
En lo personal hemos hecho los esfuerzos necesarios para que los Municipios de Contulmo y Cañete firmen sendos convenios de cooperación tendientes a realizar la serie de estudios, investigación y análisis científicos que ha diseñado el Centro Nacional del Medio Ambiente, de la Universidad de Chile para la conservación de nuestro lago Lanalhue, estudios que abarcarían un período de tres años. Al respecto, ambos Municipios, conscientes de la urgencia de estos hechos, presentaron ante el Gobierno Regional los respectivos proyectos con el fin de empezar de una vez por todas con los estudios y acciones propuestos por el CENMA.
Esperamos que el Gobierno Regional se encuentre analizando con el debido interés estas peticiones comunales y que en definitiva termine financiando estos proyectos en el marco de su responsabilidad oficial frente a este bien público. Si se aprueban los proyectos de Cañete y Contulmo al fin se empezarían a adoptar las urgentes medidas que se requieren para la recuperación del lago Lanalhue. Si estas primeras iniciativas mancomunadas son debidamente apoyadas por el Gobierno, el futuro del lago se encausaría por un camino seguro porque bien sabemos que no se puede entrar a manejar el luchecillo, las aguas o las riberas del lago, sin un mínimo de respaldo científico ya que el remedio puede resultar peor que la enfermedad.
Por otra parte, la fuerte invasión de la egeria densa que sufre en la actualidad el lago Lanalhue debiera preocupar a los cañetinos y contulmanos. La siguiente foto muestra el excesivo crecimiento de esta planta en las riberas del lago Lanalhue, donde vemos a un coipo limpiándose cómodamente sentado sobre el espeso luchecillo.
Como contrapartida, la playa de Licahue donde empezó a surgir esta planta, este verano no mostraba la existencia de plantas de egeria densa, lo que podría indicar una clave para la solución del problema.
De allí la importancia de concretar estudios científicos serios y de largo plazo, que es lo que ha acordado el Centro Nacional del Medio Ambiente de la Universidad de Chile con los Municipios de Cañete y Contulmo.
Las peticiones oficiales realizadas por estas dos comunas demuestran la preocupación de sus Alcaldes, Concejales y de parte de la comunidad que se ha organizado para la defensa de este patrimonio que pertenece a todos los chilenos.
Por lo tanto, nuestros lectores deben estar atentos a la decisión que adopten las autoridades regionales respecto de los proyectos presentados por Contulmo y Cañete, porque el Lago Lanalhue, nuestro Lago de los Cisnes, no merecería una postergación oficial a sus urgentes necesidades. |
servido por lanalhue
sin comentarios
compártelo
3 Septiembre 2007
|
|
|
Este año el lago Lanalhue está pasando por sus peores momentos. La fuerte invasión del luchecillo o egeria densa en sus aguas está cambiando su naturaleza.
Creo que ha llegado la hora de preocuparse oficialmente de esta situación porque el lago es uno de los mayores atractivos turísticos, y por ende, una de las principales fuentes de desarrollo sustentable, de la provincia de Arauco.
En nuestro lago todo cambió después de la crisis ecológica ocurrida en el río Cruces en Valdivia, ya que a partir de esa circunstancia comenzó una invasión explosiva y silenciosa de egeria densa, que se manifestó con los primeros manchones de esa planta que observamos en la playa de Licahue. Inicialmente pensamos que se trataría de plantas escapadas de algún acuario de Contulmo que habrían llegado al lago arrastradas por las aguas del estero que desemboca en ese lugar y que tal vez sería un fenómeno pasajero que desaparecería con las aguas del invierno siguiente.
Hasta entonces, y estamos hablando del 24.9.2004, el luchecillo era desconocido en el lago. Fue la época en que dábamos a conocer el primer arribo masivo de los cisnes de cuello negro cuyo principal alimento era precisamente la exótica egeria densa ( Ver artículo “Cisnes de Cuello Negro en el Lanalhue”)
Mientras los cisnes de cuello negro agregaba al patrimonio natural del lago Lanalhue una connotación diferente que ha ido en beneficio del turismo sustentable, con menos motos acuáticas y más observación del paisaje natural, la egeria densa empezó a reproducirse a tal punto que ya tiene colapsados varios sectores ribereños por la falta de conocimiento, prevención y especialmente de recursos económicos de las comunas involucradas. Hasta la fecha se mantiene sin manejo su crecimiento explosivo después de tres temporadas veraniegas. Y el problema se transforma en grave porque ya existen sectores y riberas donde ni siquiera los cisnes de cuello negro o las taguas que los acompañan pueden nadar en busca de su principal alimento. La foto muestra en primer plano el espeso luchecillo ribereño.
Por lo que hemos leído, el luchecillo o egeria densa es una planta poco conocida sobre la cual nos falta mucho por aprender. Su popular uso en los acuarios caseros de todo el mundo se debe a que esta planta oxigena el agua y evita la proliferación de algas, manteniéndolos limpios. En este sentido fue curioso comprobar durante el verano reciente que en la misma playa de Licahue donde apareció por primera vez, no existía ninguna planta de luchecillo a pesar de estar ubicada en medio del problema. ¿Qué sucedió en esta playa que cubre unos 150 metros cuadrados? No lo sabemos, pero es un interesante fenómeno que amerita un estudio más profundo. Tal vez allí se encuentre la clave o la solución para manejar la descontrolada invasión de egeria densa sin destruir el medio ambiente.
Mientras tanto, el luchecillo ha continuado extendiéndose por el Lanalhue especialmente hacia la zona media del lago, donde ya cubre de lado a lado las aguas en el sector más angosto de su morfología. En ese lugar queda Playa Blanca y los diversos camping que atraen a varios miles de turistas cada verano. Pero la egeria densa sigue avanzando hacia el norte que corresponde a Cañete, donde se está desarrollando en los rincones más bajos y con menos corriente de agua.
Por eso, de no realizarse con urgencia los estudios científicos básicos que permitan intervenir las riberas para regular este fenómeno, en pocas décadas tendremos un pantano de egeria densa o luchecillo para mostrar con cierta vergüenza a nuestros nietos lo imprudentes que fuimos en nuestra generación al no preocuparnos de salvar a tiempo nuestro Lago Lanalhue, el Lago de los Cisnes.
|
servido por lanalhue
1 comentario
compártelo
3 Septiembre 2007
|
|
|
Este verano turistas que han venido por primera vez al lago Lanalhue han dicho que han descubierto aquí un “paraíso” que nunca imaginaron. El paisaje, la gente, la naturaleza se suman para dejarles esta impresión positiva que no todos logran captar, especialmente quienes pasan de largo por la carretera en busca de lugares con más actividad nocturna.
Claro que turistas hay de todas las especies: los que buscan el carrete interminable, viven de noche y duermen de día y aquellos otros que son los que llegan a estos rincones araucanos que prefieren dormir de noche para disfrutar el día. Los que vienen a Contulmo, por ejemplo, en su mayoría pertenecen a esta última clase de turistas. Generalmente son matrimonios con niños, adultos mayores o parejas de jóvenes que desean disfrutar un par de semanas de la vida sencilla y natural que aquí descubren sin mayor esfuerzo.
Un “paraíso” es una buena descripción para nuestro lago Lanalhue y su entorno, especialmente en el valle de Contulmo. La flora; la fauna; la gente, donde se combinan chilenos, mapuches, descendientes de alemanes, italianos y franceses. Su paisaje, la combinación de una cordillera siempre verde con dos lagos especiales, uno, el Lleu Lleu, primitivo con aguas tan limpias como la que tomamos en casa, con su clima marítimo, y el otro, nuestro lago Lanalhue, con sus aguas tibias y sus rincones rodeados de cordillera y también abierto en el sector norte hacia el clima de mar. El patrimonio arquitectónico, con las construcciones mapuche, chilena, alemana.
Sus bosques artificiales y nativos, sus parques y el exclusivo Monumento Natural Contulmo, ahí, al lado de la carretera pavimentada, que nos muestran verdaderas exclusividades de este rincón de la provincia de Arauco. Más hacia el alma del lugar está su historia. Tierra dominada hasta la conquista por los caciques Tucapel, Paicaví y Elicura que dejaron sus nombres
impregnados a la tierra; la transformación del Estado de Arauco en Chile, las colonizaciones europeas y las grandes gestas históricas que dieron nacimiento a nuestra nacionalidad, son otro tipo de patrimonio local que algún día lograremos “internalizar”. El empuje de su gente, la conciencia y la esperanza que llegarán días mejores. Las exclusividades locales como la producción de especies únicas como la frutilla blanca, madre de las frutillas del mundo, las gallinas araucanas y sus huevos azules, la murtilla y los berries. También encontramos la excelente gastronomía local donde es posible disfrutar de las comidas chilenas, mapuches y alemanas. La paz y tranquilidad ciudadana, la amabilidad, la cortesía.
Aquí nadie anda corriendo o haciendo gimnasia bancaria porque no hay bancos. Hay algunos restaurantes que buscan entregar lo mejor de sus exquisiteces, un par de pubs donde se reúne la juventud y algunos adultos van a tomar un par de cervezas. Un par de discos para los intranquilos y un gran sentido de la cultura, donde es habitual ver a la juventud caminando en la calle con un violín o un chelo al hombro, dirigiéndose a los ensayos de la orquesta juvenil de Contulmo, o aquellos otros jóvenes que viven practicando un poco de fútbol en las calles.
Mientras en verano, como el actual, se disfruta aquí del lago desde el placer de ver sus cambiantes paisajes diarios hasta bañarse en sus aguas tibias, navegar, pescar o sentarse a observar el profundo cielo nocturno, donde las estrellas parece que se pueden tomar con la mano. Todo un entorno que marca una diferencia notoria con otros destinos turísticos del sur de Chile, más conocidos y populares.
Ciertamente que un lugar así, para quienes viven todo el año encerrados en la gran ciudad y andan corriendo entre su departamento y la oficina, conocer la tranquilidad que se vive junto al lago Lanalhue es encontrarse con un verdadero paraíso, donde al segundo día ya empieza a desaparecer el strees que les ha dejado el desarrollo de la metrópoli.
Un placer diferente que hace tanto bien a los niños que nunca han compartido con una gallina y sus pollos, un pato o una oveja, han visto un copihue, han comido maqui, tortillas de rescoldo, nunca han tomado leche al pie de la vaca, han cabalgado, remado, o aventurado en los bosques de viejos coigues, robles y araucarias, o han bailado un choique o un treigle con los hermanos mapuches, tomado mate junto al fogón de la ruca escuchando sus bellas historias, o se han deleitado con un rico dulce alemán, una empanada, un pastel de choclo o una buena cazuela chilena, sin “chatarra”.
Así somos y espero que sigamos siendo en nuestro lago Lanalhue. Por eso, cuando vemos que se reúnen las comunidades de Contulmo y Cañete en busca de una mejor solución a los problemas que está presentando el lago Lanalhue debemos alegrarnos profundamente, porque al fin se está tomando conciencia de que el valor que tiene este patrimonio natural es un compromiso que depende de todos y no solamente de las autoridades o los ribereños.
La descripción que he hecho de las cualidades que rodean el lago y que quisiéramos compartir con el resto de los chilenos todo el año, nos habla de una oferta turística que en los últimos cinco años se ha visto enriquecida con la presencia de los cisnes de cuello negro y una mejor infraestructura vial.
Por eso, esta somera descripción del lago va mucho más allá del problema que está ocasionando el exceso de luchecillo en sus aguas, lo que según algunos lo puede llevar a una eutroficación o muerte temprana y según otros puede ser una buena oportunidad de desarrollo económico. Todo depende de lo que se logre concretar con la unión que esperamos de las comunas de Cañete y Contulmo para sacar el lago adelante a fin de que se vea refortalecido.
Como en estos encuentros comunales ha surgido la invitación a todos para que aporten sugerencias, quiero reiterar aquí las primeras propuestas que formulé hace más de dos años a los lectores de esta misma columna, cuando recién empezaban a llegar en forma masiva los cisnes y a surgir el luchecillo en sus aguas.
En efecto, el 27 de enero de 2005, en uno de mis primeros artículos sobre nuestro utópico “Lago de los Cisnes (II)”, proponía las siguientes medidas para proteger a esta especie y evitar con la debida antelación algunos de los problemas actuales:
1.- Preservación de la especie.
2.- Declarar los lugares de asentamiento de la especie como “sector de fauna protegida” sin impedir el turismo
3.- Estudio sistemático de las condiciones actuales y futuras de los cisnes de cuello negro
4.- Normar y difundir la nueva realidad
5.- Rol del turismo y del comercio local
Para quienes tienen paciencia, recomiendo releerlo.
Desde luego, seguiremos insistiendo que podemos convertir a nuestro lago Lanalhue en el verdadero Lago de los Cisnes chileno, pero, y que lo tengan claro los detractores de la idea, sin la intención de cambiar su ancestral nombre de Lanalhue o Lugar de Almas Perdidas sino como reconocimiento a este nuevo patrimonio natural que nos puede dar, y eso no lo dudo, una mejor identidad frente al mundo llamándolo en el ámbito turístico “Lago Lanalhue, el lago de los cisnes”.
|
servido por lanalhue
4 comentarios
compártelo
24 Diciembre 2006
[ www.lanalhuenoticias.cl - 05/12/2006 ]
El futuro del lago Lanalhue debiera ser una de las preocupaciones ecológicas de quienes viven en las comunas de Contulmo y Cañete, antes que comience la próxima temporada, para evitar con tiempo que pueda surgir una sensación de descontento a partir de los mismos turistas que puedan sentirse molestos por la invasión del luchecillo el próximo verano.
Lamberto Pérez (*)
Una imagen negativa respecto del estado natural del lago sin duda afectaría fuertemente la futura actividad económica de estas dos comunas, a la vez que si no mostramos un lugar adecuado demoraríamos años en reconquistar la imagen de lago limpio, ecológico y agradable de que goza todavía nuestro principal recurso lacustre.
Para tales efectos alguien, alguna organización o las autoridades responsables, debieran formular una propuesta basada en la invasión del luchecillo detectada el verano anterior que puede verse incrementada en la próxima temporada ya que esta planta se reproduce rápidamente en condiciones de bajo fondo y temperatura adecuada, especialmente si consideramos que no fue posible adoptar medidas concretas para detener su avance o controlarlo durante el último otoño.
Como siempre, el motivo de las limitaciones oficiales es el eterno problema de la falta de recursos en nuestra provincia. Estas dificultades en el financiamiento de cualquier proyecto ecológico nos reitera la necesidad de que los araucanos interesados en el tema se organicen definitivamente en una entidad más amplia a objeto de plantear el problema con más fuerza y apoyo, para lograr ser atendidos por las autoridades de gobierno. Porque sigo creyendo que el Estado tiene definitivas responsabilidades respecto del cuidado y mantención de este bien común, no solo desde el punto de vista de protección del medio ambiente sino que también desde el punto de vista económico, por cuanto el lago Lanalhue es la base de las economías de estas dos comunas turísticas, considerando que ellas pertenecen a una pujante región que mucho aporta al producto nacional, como es la región del Bío Bío.
En Contulmo logramos crear una Mesa de Trabajo participativa a partir del Convenio suscrito en Abril con el CENMA para estudiar y salvar al lago Lanalhue. Esta mesa de trabajo ha derivado en diversas acciones importantes acercándose también a la Universidad de Concepción y el EULA. En Cañete también existe otra organización preocupada del cuidado de los cisnes de cuello negro del lago Lanalhue que ha hecho campañas concretas.
Por su parte los Municipios inscriben sus proyectos medioambientales con verdadera esperanza ante el gobierno regional para ser considerados, en el mejor de los casos, en los presupuestos de la temporada subsiguiente, lo que tal vez pueda resultar demasiado tarde.
Todos sabemos que son lentos y difíciles los caminos que debemos recorrer para ser atendidos por quienes deciden los recursos fiscales, más aun cuando no existen referentes de corte político en la provincia que se muestren decididamente preocupados por este problema ecológico y que se vean luchando por ello ante el gobierno o en el nivel parlamentario. Entendemos que las cosas en el gobierno local, provincial y regional son lentas en honor a la transparencia, aunque no logramos entender esa actitud de austero recogimiento cuando vemos como se destinan generosos recursos a financiar actividades absurdas en Santiago, que se encuentran muy lejos de los intereses sociales que preocupan a provincias como la nuestra.
Tal vez, es hora que también se incorpore a la solución el aporte de la empresa privada local, aunque esto no ha sido posible lograrlo a pesar de las gestiones que hicimos en los últimos meses ante una importante empresa ubicada en la región.
Por eso hace falta que los propios cañetinos y contulmanos se organicen a tiempo, ahora en una mesa más amplia, unitaria y fuerte, para solicitar los financiamientos respectivos y generar una acción definitiva en favor del lago Lanalhue, porque queda poco tiempo para el verano y los problemas que presentará nuestro “lago de los cisnes” afectarán sin duda a todos, no solo Cañete y Contulmo, sino que a las otras comunas que también se ven favorecidas por los cientos de turistas que atrae todos los años este hermoso lago araucano.
(*) Lamberto Pérez, ejecutivo bancario, ex dirigente sindical, empresario turístico, recopilador e historiador aficionado.
servido por lanalhue
4 comentarios
compártelo
24 Diciembre 2006
[ www.lanalhuenoticias.cl - 15/03/2006 ]
Con el fin de formalizar nuestra antigua propuesta de bautizar al lago Lanalhue como El Lago de los Cisnes, hicimos entrega de un planteamiento formal a la Municipalidad de Contulmo sobre el particular. Recordemos que Contulmo es la comuna que recibió en su lago a la gran mayoría de estas aves que huyeron de la debacle ecológica del río Cruces en Valdivia.
Lamberto Pérez (*)
Sin perjuicio de lo anterior, es necesario referirse al estado en que se encuentra actualmente este lago, porque en la medida en que avanzó la temporada de verano y sus aguas se han ido retirando lentamente hacia el mar, la invasión del luchecillo se ha hecho preocupante.
Hemos señalado anteriormente que el Lanalhue es un patrimonio turístico altamente vulnerable porque solo se nutre de las aguas lluvia en invierno y de las vertientes de la Cordillera de Nahuelbuta en verano. Por lo tanto, el Lanalhue no es como el resto de los lagos conocidos que se abastecen en primavera y verano con el derretimiento de las nieves, como ocurre en la cordillera de los Andes. Nuestra cordillera de Nahuelbuta carece de nieve. Agreguemos que nuestro lago no posee grandes ríos tributarios ni corrientes de agua permanentes en su interior que vayan reciclando y oxigenando sus aguas. El viento de las tardes ayuda en algo, pero no lo suficiente. De allí proviene su temperatura casi termal en algunas áreas, agradable para bañarse pero favorable al crecimiento de este tipo de algas invasoras.
En los últimos dos años hemos ido aprendiendo un poco más sobre el comportamiento del luchechillo en las aguas no corrientes del Lanalhue donde antes no existía. Aquí la situación es absolutamente distinta a la del río Cruces.
En primer lugar pudimos observar este año que afortunadamente su crecimiento se detuvo en forma natural durante el invierno al elevarse las aguas del Lanalhue a más de tres metros de altura. Así, durante medio año el alga no tuvo luz solar suficiente para crecer, y en cierto modo, ha sido una forma de control natural. Pero ahora, en que las aguas han bajado a sus cotas normales y el fondo lacustre se encuentra a poca profundidad, el luchecillo ha tenido pocas limitaciones para crecer y extenderse en forma espesa. Incluso acompaño una foto en que un coipo está sentado sobre el luchecillo en su acostumbrada faena de aseo personal.
En segundo lugar, hemos aprendido que afortunadamente es posible manejarlo, ya que sus duras raíces pueden ser extraídas del fondo arenoso con facilidad. Esto nos trae la esperanza que con recursos económicos suficientes se podrían formar brigadas de voluntarios durante diciembre y enero a fin de controlar la existencia de esta alga especialmente en las riberas donde se practica el turismo tradicional.
Ciertamente estamos frente a un tema reservado a los expertos y las autoridades responsables del lugar tienen la palabra. Nosotros sólo podemos cooperar resaltando las evidencias normales. Una de nuestras esperanzas es que el Municipio de Contulmo logre firmar un convenio de cooperación o alianza estratégica con el Centro Nacional del Medio Ambiente CENMA de la Universidad de Chile, para un monitoreo y control continuo al más alto nivel científico y tecnológico de nuestro lago Lanalhue. Eso se está gestionando en estos días, lo que habla muy bien de este Municipio que promueve un “turismo responsable” en el área del lago Lanalhue.
Ahora bien, si logramos que en el ámbito turístico se bautice al lago como lo hemos propuesto, lo estaríamos posesionando en un nivel más universal y por lo tanto, será posible atraer la atención de muchos amantes de la naturaleza que puedan apoyar a las autoridades locales en sus proyectos de cuidado y preservación del lago Lanalhue, futuro Lago de los Cisnes, que es la base del turismo de las comunas de Cañete y Contulmo y de buena parte de sus economías locales.
Para quien desee conocer esta propuesta se acompaña adjunta.
(*) Lamberto Pérez, ejecutivo bancario, ex dirigente sindical, empresario turístico, recopilador e historiador aficionado.
servido por lanalhue
8 comentarios
compártelo
24 Diciembre 2006
[ www.lanalhuenoticias.cl - 16/10/2006 ]
El próximo año, el Lago Lanalhue sufrirá un fuerte deterioro ambiental producto del crecimiento del “luchecillo”, y aunque esta realidad se ha señalado en diversas ocasiones en este diario, no ha sido debidamente asimilada por las comunidades de Cañete y Contulmo que viven a algunos kilómetros del lago. Pero el tema no deja de ser importante para estas comunas, ya que el lago aporta buena parte del turismo veraniego y con ello, la activación económica que disfrutan durante los meses de enero y febrero.
Lamberto Pérez (*)
Sabemos que sus municipios hacen esfuerzos oficiales para salvar al Lago Lanalhue de una inminente “Eutroficación”, ya que el fuerte avance del luchecillo que se vio hasta el mes de abril, seguramente se verá incrementado durante el próximo verano, en consideración a que nadie se preocupó de podarlo antes de que sus aguas crecieran en el invierno.
¿A quién corresponde realizar esta labor?
Por tratarse de un bien público, esta labor corresponde ciertamente al Estado, ya que las comunas de Cañete y Contulmo, aunque consideran las riberas del lago en sus planos reguladores, poco o nada pueden hacer si sus municipios no cuentan con los recursos económicos que permitan mantener operable el lago en materia de turismo, que es su principal actividad.
¿Quién le pondrá el cascabel al gato?
Debemos mirar a los Alcaldes, a sus Concejos Municipales, a sus jefaturas especializadas, al Gobernador que tiene la autoridad sobre la provincia, al Gobierno Regional, el CORE y a su presidenta la Intendente de la Región del Bío Bío. Ellos son las autoridades responsables de evitar el inminente colapso del Lago Lanalhue, porque constituyen la palabra oficial y son quienes sustentan el poder para cumplir o hacer cumplir las normas y las leyes respectivas. Este recurso natural está en sus manos y los privados poco podemos hacer al respecto.
El Llago Lanalhue es parte del territorio nacional y por lo tanto, el Estado es el responsable de preservarlo en condiciones adecuadas para uso y goce de todos los chilenos.
Pero no olvidemos que paralelo a las autoridades oficiales, existen las entidades formadas por la ciudadanía local y entre ellas aquellas agrupaciones que las comunidades de Cañete y Contulmo han creado específicamente para sostener la viabilidad ecológica de esta zona.
Si miramos a nuestro alrededor en busca de una respuesta oficial, vamos a coincidir en que todos entienden este problema, pero nadie parece tener las herramientas a la mano para solucionarlo. Es porque Arauco y los araucanos estamos durmiendo un sueño placentero. Pareciera que frente a este problema ecológico sólo estamos esperando la llegada del verano para ir a tendernos bajo un árbol a orillas del lago, escuchando con los ojos cerrados el placentero canto de los pajarillos que se aprestan a arrullar nuestra siesta dominical. Actitud con la cual no llegaremos a ninguna parte mientras el lago puede colapsar.
Por lo tanto el problema tiene dos caras:
La primera cara es el tema de los recursos económicos siempre escasos. Respecto de ellos las autoridades comunales deberían solicitarlos en forma urgente, porque el verano se viene encima y los turistas van a pedir explicaciones si no pueden disfrutarlo en la forma tradicional. Por su parte, las autoridades provinciales, regionales y nacionales, deberían otorgar estos recursos, aunque fuera de fondos de emergencia, para lo cual requieren conocer con tiempo la magnitud del problema.
La segunda cara es la actitud de la gente. Porque, ¿qué opinan los cañetinos sobre la posible muerte del Lago Lanalhue? ¿Qué opinan los contulmanos? ¿Están realmente preocupados de este problema con el que se les irá buena parte de sus recursos veraniegos adicionales? ¿Qué dicen los comerciantes de estas localidades que serán los más afectados? ¿Qué dice la juventud que recibirá como herencia este hermoso lago araucano? ¿Y qué dicen los ribereños y los empresarios turísticos?
¿Qué podemos hacer?
En otras instancias hemos propuesto que se bautice al Lago Lanalhue con el apellido “El lago de los cisnes”, como una forma de potenciar su imagen turística, aprovechando que todavía viven allí estas hermosas aves que son un verdadero regalo de la naturaleza. Sugerimos que de esta forma estaríamos posesionándonos de una gran marca mundial ligada a algo que bien practican los jóvenes contulmanos: la música selecta. Estoy seguro que el turismo aumentaría con un cambio de propuesta e imagen.
Pero mientras esa idea sigue latente, debemos preocuparnos también que el estado físico del lago sea viable, para que la oferta turística sea de calidad. Para ello debemos tener presente que es posible convivir con las algas y los cisnes de cuello negro si logramos manejar esta temporada su actual estado ecológico. Para lograrlo, se debieran iniciar pronto los estudios científicos, conocer las propuestas técnicas de los organismos pertinentes, que los municipios presenten los proyectos según su grado de urgencia y en diversas materias actuar desde ya en la intervención del lago para que pueda ser utilizado sin grandes problemas durante el próximo verano.
Como pueden ver, no es un tema para ponerse triste, sino que es un tema que invita a sacar fuerzas de flaqueza para organizarnos y cooperar con nuestras autoridades locales en la solución del problema. Creo que nuestro Lago Lanalhue bien se merece el esfuerzo común de todos los araucanos.
Y para agregar algo más a este diagnóstico, permítanme transcribirles la premonitoria visión que dio del Lago Lanalhue y de sus cisnes, el propio poeta Alonso de Ercilla y Zúñiga en la Araucana, allá por el año 1557:
Entre la verde juncia en la ribera
Veréis al blanco cisne paseando,
Y alguna vez en dulce voz mostrando
Haberse ya llegado a la postrera;
(*) Lamberto Pérez, ejecutivo bancario, ex dirigente sindical, empresario turístico, recopilador e historiador aficcionado.
servido por lanalhue
4 comentarios
compártelo
24 Diciembre 2006
[ www.lanalhuenoticias.cl - 17/01/2006]
Sobre nuestra sugerencia de bautizar con este nombre de fantasía al Lago Lanalhue debo reconocer que no siempre las cosas resultan como uno quisiera. Ha pasado un par de años desde la llegada de los cisnes de cuello negro al lago y nadie lo llama aún El lago de los Cisnes. Para quien vive lejos resulta difícil incorporar ideas innovadoras en sociedades que de por sí son cerradas y que al menor indicio de cambio se cierran más todavía.
Lamberto Pérez (*)
Supongo que algunos han visto esta sugerencia con desconfianza ya sea porque es un cambio novedoso que puede destruir su apacible forma de vida, o porque esta idea no gusta o simplemente porque no ha sido leída ni asimilada por quienes toman las decisiones oficiales. Pero perseveraremos en la idea de llamar “ el lago de los cisnes” a nuestro Lago Lanalhue, por tener las dos comunas que lo controlan la exclusividad sobre esta novedosa marca turística que puede tener una incidencia superior.
En esta columna hemos insistido muchas veces que el TURISMO es la gran industria sustentable que la provincia de Arauco necesita para salir de su subdesarrollo, y que dentro de él es el “turismo histórico” nuestra especialidad, por contar la provincia de Arauco con los mayores elementos para desarrollarlo en nuestro país. Me he permitido sugerir también un amplio plan de trabajo, que necesariamente requiere del compromiso de las autoridades y fundamentalmente de la unidad de los propios araucanos. Cuando pasen las actuales pasiones partidistas y hayamos elegido a los políticos para que cumplan con sus respectivas pegas, nuestros espíritus tendrán un descanso por lo menos de un par de años para luchar por la unidad provincial. Será el momento en que las cámaras de turismo y las entidades relacionadas con nuestro turismo deberán luchar por esa unidad comenzando por la unión de todas ellas. No obstante, para lograrlo se requerirá de la determinación de las autoridades que son las que en definitiva tienen la fa cultad legal de gestionar los recursos y dirigir los grandes desafíos y destinos de la provincia, sean éstas autoridades nacionales, regionales, comunales, locales o sectoriales.
Por lo pronto, los cisnes de cuello negro se ven muy cómodos en el lago Lanalhue que al parecer lo adoptaron como hogar permanente, y aunque todavía no se han reproducido, su población actual estaría sobrepasando los mil ejemplares. El lago, con esto gana méritos suficientes para adjudicarse con toda propiedad el nombre de “EL LAGO DE LOS CISNES”.
No obstante, cabe preguntarse ¿Porqué la noticia de su existencia en este lago no se ha difundido en el nivel nacional e internacional como ocurría con el río Cruces de Valdivia? ¿Porqué las municipalidades de Cañete y Contulmo y sus respectivas cámaras de turismo no han sacado partido a este regalo de la naturaleza que ha llegado a enriquecer la oferta turística de toda la provincia? ¿Porqué todavía no se ha adoptado ninguna política oficial al respecto? ¿O se esperan las instrucciones gubernamentales desde la capital?
Cualquiera sea el designio de estas ideas, siempre tengamos presente que el lago Lanalhue es una fuente de agua muy vulnerable, que se nutre esencialmente con aguas de lluvias en invierno y de vertientes la mayor parte del año. Tal como el lago Lleu-Lleu, el Lanalnue no es como el resto de los lagos chilenos que se nutren y limpìan permanentemente con el agua derretida de las nieves de la cordillera de los Andes. Por eso las políticas que se adopten sobre nuestros dos lagos - que son los grandes recursos turísticos de la provincia- deben ser especiales, exclusivas y únicas en el país. Digamos que nuestros lagos son fuentes de aguas muy sensibles y débiles al manejo depredador humano, y también son muy frágiles en cuanto a la defensa de cualquier tipo de contaminación, ya sea humana o de la propia flora y fauna que lo habita. Por eso llama la atención que no se conozcan las políticas oficiales que pudieren existir sobre estos dos lagos. La excepción fue la norma emitida el año pasado en Contulmo por el Alcalde de Mar referida al estricto cuidado que se debe tener con estas aves.
En nuestra columna anterior denunciamos con imágenes los que sucedió el año pasado con el alga llamada “luchecillo” y propusimos un plan de acción para su control. Desgraciadamente nadie lo tomó en cuenta. También tuve la intención de formar una entidad defensora de estos cisnes y de nuestro medio ambiente pero se me advirtió desde Contulmo que para tal plan los contulmanos estaban formando una Corporación de Desarrollo que tendría entre sus actividades esta función, y que además contarían con el apoyo fiscal y privado. La Corporación ya ha sido creada y es de esperar que pueda cumplir con esas buenas intenciones que a estas alturas son absolutamente necesarias si queremos ofrecer un turismo novedoso y responsable.
Mientras tanto, les regalo estas fotos que ilustran como se encuentra el lago Lanalhue hoy día en el sector donde nace, el hermoso valle de Licahue. En ellas ustedes pueden ver coipos, taguas, hualas, garzas, incluso una de las piedras cruces como novedad, y el paisaje con los cisnes de cuello negro, donde afortunadamente aún no aparece la invasión de luchecillo.
(*) Lamberto Pérez, ejecutivo bancario, ex dirigente sindical, empresario turístico, recopilador e historiador aficionado.
servido por lanalhue
12 comentarios
compártelo